Salvia común
En épocas pasadas, la salvia (Salvia officinalis) se consideraba un remedio universal. Para caballos y perros, los principios activos de esta planta originaria del Mediterráneo alivian las molestias de garganta y faringe.
¿De dónde es originaria la salvia y qué aspecto tiene?
La forma silvestre de la salvia común procede de la región mediterránea. Este subarbusto perenne, amante del calor, que crece mejor en suelos secos y pedregosos, fue llevado por los monjes a través de los Alpes en la Edad Media y hoy en día se cultiva en todo el mundo.
La planta alcanza hasta 80 cm de altura, y sus tallos muy ramificados se lignifican cerca del suelo. Las hojas de la salvia son de forma ovalada alargada, de superficie rugosa y con un vello blanco aterciopelado; las hojas más viejas se vuelven lampiñas. Las hojas situadas en la parte inferior del tallo tienen un pecíolo más largo que las de la parte superior, lo que hace que el arbusto tenga un aspecto muy tupido. La salvia común florece de mayo a junio. Sus corolas violetas, y a veces también rosadas o blancas, presentan la forma típica de las labiadas. Todas las partes de la planta desprenden un olor muy aromático.
Hoy en día se conocen unas 800 especies de salvia, entre las cuales, además de la salvia común, se utiliza como planta medicinal sobre todo la salvia esclarea (Salvia sclarea), también llamada salvia romana.
Los frutos de una especie mexicana de salvia (Salvia hispanica) se han popularizado en todo el mundo como semillas de chía. Este superalimento redescubierto contiene altas cantidades de ácidos grasos omega-3, proteínas, vitaminas, antioxidantes y minerales.
¿Para qué se utiliza la salvia?
La salvia común tiene un sabor especiado y ligeramente amargo. En la cocina se utiliza para hacer más digeribles las comidas grasas. Según se dice, la salvia también puede prolongar la conservación de las grasas, evitando que se pongan rancias. Al masticar una hoja de salvia se produce una sensación áspera y rasposa en la boca, causada por las propiedades astringentes de la planta.
El té de salvia alivia las molestias digestivas y se utiliza como solución para hacer gárgaras o enjuagues en caso de inflamaciones de las mucosas de la boca y la garganta, así como en inflamaciones de la piel. El efecto se obtiene mediante el uso de hojas de salvia.
Ya el nombre latino Salvia remite a la salvia como remedio curativo, pues deriva del latín salvare, «curar». Cuánto aprecio se tenía por la salvia lo ilustra un refrán medieval: «¿Por qué habría de morir el hombre si en su jardín crece la salvia?»
En las tradiciones populares se atribuían a la salvia común propiedades estimulantes. Se encontraba, por ejemplo, en los adornos florales de las iglesias —las malas lenguas afirman que para que los feligreses no se durmieran durante la misa mayor—. Además, se decía que la salvia mantenía flexibles las voces de oradores y cantantes. El vino con salvia protegía en invierno contra la fiebre, y la salvia quemada como sahumerio tenía un efecto purificador y alejaba la desgracia de la casa.
La salvia común es conocida desde hace mucho tiempo como remedio contra las inflamaciones de la boca y la garganta. Se utilizan las hojas, que se recolectan en mayo y junio antes de la floración. La salvia se prepara como té, como solución para enjuague bucal y como aceite esencial de salvia, o forma parte de preparados comerciales que a menudo se combinan con otras hierbas beneficiosas para la garganta, como el tomillo, el malvavisco o el anís.
¿Qué sustancias hacen que la salvia sea tan eficaz?
En las hojas de salvia se encuentran altas concentraciones de taninos y sustancias amargas. El efecto astringente de estas sustancias protege las mucosas de la boca y la garganta frente a bacterias y virus, y favorece la curación más rápida de pequeñas heridas. Las sustancias amargas y los taninos de la salvia también estimulan la secreción de jugos digestivos y son eficaces en caso de molestias digestivas leves.
La salvia contiene aceite esencial con los componentes tuyona, alcanfor y cineol. La composición exacta depende de la ubicación de la planta y de la época de recolección de las hojas; la concentración de estas sustancias es mayor en la salvia que crece en semisombra. La tuyona también está presente en el tomillo, el romero y el ajenjo, y en la dosis adecuada tiene efecto desinfectante, analgésico y antiespasmódico. El alcanfor favorece la circulación sanguínea y tiene efecto mucolítico; el cineol libera las vías respiratorias de mucosidad y tiene efecto antiinflamatorio, antiviral y antibacteriano.
Los flavonoides de la salvia, en especial el ácido rosmarínico y el ácido cafeico, tienen efecto antioxidante y antiinflamatorio. Estudios y ensayos de laboratorio recientes han podido demostrar que el ácido rosmarínico tiene un efecto regulador sobre el nivel de azúcar en sangre y puede mejorar la sensibilidad del organismo a la insulina.
¿Qué molestias de caballos y perros puede aliviar la salvia?
Por vía interna, la salvia tiene un efecto positivo sobre las vías respiratorias, especialmente en caso de tos seca en caballos y perros. La salvia puede disolver la mucosidad persistente y aliviar el dolor de garganta.
Las sustancias amargas estimulan el apetito y la digestión. En casos de pseudogestación en la perra, el té de salvia puede inhibir la producción de leche.
Consejo: Mientras que los caballos aceptan bien la salvia, los perros primero deben acostumbrarse a su sabor «fuerte». Las preparaciones de salvia para perros se mezclan mejor con el alimento, pudiendo aumentar la concentración poco a poco.
Atención: ¡En dosis altas, la tuyona y el alcanfor son perjudiciales! Por ello, el aceite puro de salvia no debe aplicarse por vía interna en caballos ni en perros. En la aplicación externa de aceite puro de salvia, hay que asegurarse de que los animales no lo ingieran al lamerse.
¡En el caso de los productos comerciales, no superes la cantidad indicada por el fabricante!
Aplicada externamente, la salvia tiene efecto desinfectante y astringente. Las compresas con infusión de salvia ayudan en caso de inflamaciones de la piel y las mucosas; los lavados de heridas con salvia favorecen la rápida cicatrización de pequeñas lesiones. El tratamiento de hongos en la piel también puede apoyarse aplicando té de salvia con un algodón sobre las zonas afectadas. En caso de picaduras de insectos que producen picor, las hojas de salvia machacadas pueden ser de ayuda.
La salvia es muy adecuada para el cuidado de la boca del perro, ya que puede inhibir la formación de bacterias y calma las inflamaciones de las encías.
Consejo: Si el caballo con tos debe inhalar, se pueden añadir unas hojas de salvia a la solución caliente de inhalación.
Atención: ¡La salvia y los aceites de salvia pueden provocar reacciones alérgicas!
Fuentes y bibliografía complementaria
- Aichberger, L., Graftschafter, M., Fritsch, F., Gansinger, D., Hagmüller, W., Hahn-Ramssl, I., . . . Stöger, E. (2012). Kräuter für Nutz- und Heimtiere. Wien: Eigenverlag Phytovet.
- Brendieck-Worm, C., & Melzig, M. F. (2018). Phytotherapie in der Tiermedizin. Stuttgart: Georg Thieme Verlag KG.
- Prentner, A. (2017). Plantas medicinales de la medicina tradicional europea. Efecto y aplicación según indicaciones frecuentes. . Wien: Springer Verlag. Nuestros productos no son medicamentos. Por lo tanto, no están destinados al tratamiento de enfermedades ni de los síntomas asociados a ellas. Los piensos y los productos de cuidado sirven exclusivamente para apoyar y cuidar a tu caballo sano. Para el tratamiento de cualquier enfermedad o para otras recomendaciones terapéuticas, la única persona competente es tu veterinario o tu terapeuta veterinario naturista.